Consulta legal publicada
Pregunta anónima Divorcios 08/04/2026
Consulta abierta

Hola, llevo meses separada de hecho de mi marido y ya no convivimos como pareja. Tenemos un hijo en común de 7 años y una vivienda que aún estamos pagando entre los dos. Yo quiero iniciar ya el divorcio porque esta situación me está afectando mucho, pero él dice que no va a firmar nada y que si quiero divorciarme “me espere”. Quería saber si puedo divorciarme aunque él no quiera, qué pasa con la custodia del niño, quién se puede quedar en la casa mientras tanto y si hace falta esperar algún tiempo para empezar los trámites. También me preocupa que él me diga que si presento el divorcio me puede quitar al niño o dejar de pagar cosas.

¿Qué puedo hacer en este caso?

Orientación inicial con SofIA

Sí, puedes divorciarte aunque él no quiera firmar. En España, el divorcio no depende de que ambos estéis de acuerdo: si tú lo solicitas y se cumplen los requisitos mínimos, el procedimiento puede seguir adelante aunque tu marido se oponga o intente retrasarlo.

Cuándo se puede empezar

Con carácter general, no hace falta alegar una causa concreta para divorciarse. Basta con que haya pasado al menos tres meses desde el matrimonio, salvo situaciones excepcionales de riesgo para ti, para los hijos o para la integridad de la familia, en las que el plazo no se exige igual.

La separación de hecho, por sí sola, no impide presentar el divorcio. Si ya no convivís como pareja desde hace meses, eso suele ser un indicio claro de que la ruptura es real, pero el punto clave es que el divorcio se tramita aunque la otra parte no acepte.

Qué pasa si él no firma

Si él se niega a colaborar, lo normal es que el divorcio se tramite como divorcio contencioso. Eso significa que un juez resolverá las medidas necesarias aunque tu marido no quiera firmar ningún acuerdo.

En ese procedimiento se decidirán, entre otras cosas:

  • la custodia del hijo
  • el régimen de visitas y estancias
  • la pensión de alimentos
  • el uso de la vivienda familiar
  • y, en su caso, otras medidas económicas

Qué puede pasar con la custodia del niño

Lo principal en estos casos es siempre el interés del menor. Que tú presentes el divorcio no le da a él ninguna ventaja automática para “quitarte” al niño. Tampoco significa que tú vayas a obtener la custodia por el simple hecho de pedir el divorcio.

El juez valorará la situación concreta: quién ha cuidado habitualmente al menor, cómo es la relación con cada progenitor, la estabilidad del entorno, horarios, distancia entre domicilios, y cualquier otra circunstancia relevante.

Dependiendo del caso, puede acordarse:

  • custodia exclusiva para uno de los progenitores
  • custodia compartida
  • y un régimen de visitas para el otro

Mientras no haya medidas fijadas judicialmente o un acuerdo válido, lo importante es evitar decisiones unilaterales que perjudiquen al menor o generen conflictos innecesarios.

Qué ocurre con la vivienda mientras tanto

Si la vivienda la estáis pagando entre los dos, hay que distinguir dos cosas: la propiedad y el uso de la casa. Que ambos sigáis pagando la hipoteca no decide por sí solo quién puede vivir allí.

Cuando hay un hijo menor, lo habitual es que el uso de la vivienda familiar se asigne a quien se quede con la custodia o a quien más convenga para proteger la estabilidad del menor. No significa que la casa pase a ser de uno solo, sino que se decide quién puede usarla mientras dure esa situación.

Si la vivienda es de ambos, el reparto definitivo de la propiedad no se resuelve automáticamente con el divorcio. Eso suele depender de si después se vende, se liquida la copropiedad o se mantiene la situación en común.

Si él deja de pagar cosas o amenaza con quitarte al niño

Que tú presentes el divorcio no le autoriza a dejar de cumplir con las obligaciones que ya tenga, especialmente si hay gastos del menor, hipoteca o cargas familiares que deban atenderse. Tampoco puede “quitarte al niño” por decisión propia.

Si existieran amenazas, incumplimientos o un intento de presionarte económicamente, eso conviene documentarlo. En un procedimiento de familia, los jueces suelen fijar medidas claras precisamente para evitar que una parte use al menor o el dinero como forma de presión.

Qué pasos suelen seguirse

  1. Reunir la documentación básica: matrimonio, libro de familia o certificación del hijo, datos de la vivienda, hipoteca, ingresos y gastos relevantes.
  2. Preparar una propuesta sobre custodia, visitas, pensión y uso de la vivienda, aunque él no esté de acuerdo.
  3. Presentar la demanda de divorcio, normalmente con abogado y procurador.
  4. Si hace falta, pedir medidas provisionales para regular de forma rápida la situación del menor, la vivienda y las obligaciones económicas mientras se resuelve el divorcio.
  5. Esperar a que el juzgado tramite el procedimiento y dicte una resolución o apruebe un acuerdo si finalmente lo hubiera.

Qué conviene hacer en tu caso

Si la situación te está afectando y ya no convivís como pareja, lo razonable es no seguir esperando a que él cambie de idea. Puedes iniciar el divorcio aunque no quiera firmar, y eso permitirá que un juez ordene las medidas necesarias sobre el menor, la vivienda y las cargas económicas.

También conviene actuar con rapidez si hay riesgo de conflicto, impago o uso de la situación para presionarte. En procedimientos con hijos menores, cuanto antes se regulen las medidas, mejor protegidos quedan todos los implicados.

Para una orientación más exacta, conviene consultar con un abogado y revisar la documentación del caso.

Esta información te puede servir como primera guía, pero cada caso debe revisarse de forma individual.

Respuestas de abogados

Respuesta pública.

¿Quieres que te avisemos cuando esta consulta reciba respuestas?

Deja tu correo y te mandaremos un aviso en cuanto un abogado publique una nueva respuesta en esta misma consulta.

🔔 0 avisos activos

Orientación legal en asuntos de familia y divorcio

Los problemas de familia rara vez son blanco o negro. Custodia, vivienda, pensión o visitas dependen mucho de los hechos concretos, de las pruebas y de si existe ya un procedimiento abierto.

Aquí conviene no actuar por impulso. Un mensaje mal enviado, un incumplimiento o una decisión precipitada puede complicar bastante el asunto si luego termina en juzgado.

Comparar respuestas de abogados ayuda, pero si hay menores, urgencia o conflicto serio, lo inteligente es pedir asesoramiento cuanto antes.

Preguntas frecuentes sobre este tipo de consulta

¿Puedo resolver este problema sin juicio?

A veces sí, mediante acuerdo o negociación. Pero cuando hay menores, tensión alta o incumplimientos, suele hacer falta una estrategia más seria.

¿Importan los mensajes y pruebas?

Muchísimo. En asuntos de familia, los hechos y la forma de acreditarlos marcan bastante el rumbo del caso.

¿Debo consultar rápido con un abogado?

Si el conflicto afecta a custodia, pensión, vivienda o visitas, sí. Improvisar aquí suele salir caro.

¿Eres abogado?

Inicia sesión para responder esta consulta y aparecer con tu ficha pública.